
La historia como profesional de Ryan Moore es de lo más interesante. Desde que comenzara a formar parte del PGA Tour en 2005 sus números están lejos de ser los de una referencia mundial. Tan sólo ha conseguido una victoria (Wyndham Championship, 2009), pero parece haberse asentado desde entonces entre los cuarenta mejores de la lista de ganancias (posición trigésimo primera en 2009, trigésimo segunda en 2010 y cuadragésimo segunda en 2011).
El mismo año de su victoria pasó a adquirir una parte de Scratch Golf y más tarde hizo lo propio con TRUE Linkswear, demostrando no sólo estar interesado en invertir en la industria del golf, sino además apostar por marcas innovadoras y por ende, las que más riesgo entrañan. En su último proyecto da un paso más, y decide liderar un nuevo modelo de negocio que de ser sostenible, ayudaría a salir adelante a una industria que se ha visto muy perjudicada en los últimos años.






