
Webb Simpson cometió bogey en el hoyo 15 del TPC de Louisiana después de autoimponerse un golpe de penalidad. Sólo él pudo apreciar que su bola oscilaba en el green. En ese momento su resultado estaba en -16, un golpe de ventaja sobre Bubba Watson.
“Cuando putteas sobre greenes como estos, que terminan quemados, las bolas se mueven por toda la superficie,” declaró Webb. “Es una pena.” Es sorprendente el hecho de que ninguna de las cámaras que cubrían el torneo pudiera captar el movimiento de su bola. Unos greenes tremendamente rápidos hacen que tu bola, al apoyar el palo, se mueva un centímetro y el jugador pierde su primera victoria en el Tour y 461.000 dólares. Además, es el propio perjudicado el que tiene que declarar esa penalidad.



