Hay días tirando bolas en la cancha de prácticas en los que el golf parece un deporte sencillo. Se alcanza un buen ritmo y las bolas empiezan a salir todas en la misma dirección, mismo vuelo y mismo punto de aterrizaje. Son posiblemente los que animan a un jugador a intentarlo más veces, aunque haya veinte malos de por medio.
Pero, ¿se puede bajar el handicap tirando doscientas bolas al día? Puede que esos momentos en que todos los músculos del cuerpo fluyen en conjunto signifiquen que estamos en el camino correcto, que estamos haciendo las cosas bien, pero también sabemos que la cancha de prácticas es muy distinta a un campo de golf. De hecho, muy poco tienen en común.




