
Hace un par de meses cuando acudimos Enrique y yo a la demo de Callaway en Golf Park pude comprobar como la bola que pegaba con el driver salía a una velocidad media de 146,9 millas por hora, es decir la bolita en cuestión sale a más de 236 km/hora. ¿Somos siempre conscientes del peligro que supone una bolita a dicha velocidad?
Comento esto, porque este fin de semana en nuestro club ha pasado uno de esos accidentes, que nunca pensamos que puedan pasar, pero que al final acaban sucediendo, y que conste, que lo sucedido me podía haber sucedido a mí como a otros muchos jugadores de nuestro club, por la sencilla razón, de que pocos consideramos que lo sucedido fuese un escenario probable.



