
Durante las dos primeros primeros días del Abu Dhabi HSBC Golf Championship, Tiger Woods, Rory McIlroy y Luke Donald jugaron juntos. Era difícil no emocionarse ante el panorama. El mejor jugador del mundo cara a cara con el (para muchos) mejor jugador de la historia y el vigente campeón del U.S. Open, un joven que destila talento. El enfrentamiento no era trascendental, dado que se trataba de las dos primeras vueltas del año en competición oficial de los tres jugadores; pero el golf, muy caprichoso en ocasiones, puede que los no haga coincidir en el mismo partido el resto de temporada.
Donald se alejó de la lucha pronto y no pudo seguir el ritmo de Woods y McIlroy, que volvieron a jugar juntos el sábado. El juego del inglés en nada se parece al de los otros dos pero sin embargo consiguió mejores resultados el pasado año. Mientras unos son capaces de pegar cualquier tipo de golpe en situaciones inverosímiles, Luke es más regular, y su putter le ha llevado a lo más alto del Ranking. Algunos pensarán que su juego es más limitado y en cierto modo tienen razón, pero su margen de errores es también menor.










