
Año 2010, Europa gana la Ryder Cup. Tres jugadores contribuyeron enormemente a la victoria en The Celtic Manor: Ian Poulter, Lee Westwood y Graeme McDowell. Su final de temporada fue espectacular y contaban apariciones en distintos torneos con resultados entre los diez primeros. Estaban llamados a ser fundamentales en el equipo y no defraudaron, jugando incluso por encima de las expectativas depositadas en ellos. Se vistieron de gala para la ocasión.
Sin llegar a estar nunca emparejados entre sí en aquella Ryder, sumaron entre los tres nada menos que diez puntos de los catorce y medio que llevaron a su equipo a la victoria. El caso de Poulter fue el más sangriento de todos, ganando cada partido en el que participó. Fueron los cimientos que Europa necesitaba para esta gran ocasión y sus últimos torneos de 2010 fueron espectaculares. Aquella semana en Gales el golf les puso una prueba que superaron y su juego se desbordó, se hicieron conscientes de que su techo estaba muy alto y las victorias comenzaron a sucederse. Un año después, la situación es muy distinta.









