
Desde siempre se han contado leyendas de guerreros que poseían poderes mágicos o alguna capacidad sobrenatural que les permitía luchar en mejores condiciones que sus adversarios. Lo sucedido en los links del Royal St.George’s el pasado fin de semana, durante la disputa del Open Británico de 2011, me recuerda a alguna de estas gestas, sólo aptas para los más valientes y expertos caballeros y guerreros.
Se libró una dura batalla, en la que los elementos y el campo se aliaron para poner delante de los jugadores cada día un reto golfístico de primer nivel, sólo apto para los mejores. El campo de los días de entrenamiento evolucionaba, siguiendo el capricho de la lluvia y el viento, y se iba inventando nuevas trampas mortales o iba relajando la dureza de algunos greens, por momentos imposibles. Y en este escenario magnífico ganó la batalla el veterano Darren Clarke, un superviviente nacido en Irlanda del Norte, que es bien conocido en el mundo del golf por su caballerosidad y su capacidad para superar las adversidades que la vida le ha puesto por delante.








