
El pasado sábado, relataban en Tengolf cómo Sergio García había pegado una bola que reposaba en un muro de piedra, con los pies metidos en el agua. Espectáculo el que daba Sergio, que bien puede recordar a esos momentos de Seve pegando de rodillas o jugando desde un aparcamiento. Valiente y tratando de agradar al público, a la vez que intentaba salvar un par, que finalmente fue un bogey.
Yo no estuve allí para verlo, pero en mi archivo fotográfico golfístico personal, encontré una imagen de lo que más o menos estaba viendo Sergio García en ese momento, dejando clara la perspectiva del golpe que tenía delante de sí en ese momento. Es de hace tres años, cuando cubrí el último Volvo Masters que se jugó en el magnífico escenario de Valderrama y fue utulizada recientemente en en oto blog, lo que me ha recordado mi paso por ese bello rincón del hoyo 17 en el campo de Sotogrande.











