
El domingo por la noche puse Golf+ en la televisión y dije: “¡Ese es mi putter!”. Era el mismo que estaba usando Jim Furyk en la última jornada de la FedEx Cup y a tan sólo unos hoyos de convertirse en el ganador del The Tour Championship. El bueno de Jim lo había comprado en una tienda en Massachusetts por tan sólo 39 dólares.
Probablemente todos los fabricantes que hay ahí fuera (excepto Yes!) no quieren que leas el resto de este post, sobretodo después de seguir estrategias como sacar decenas de modelos nuevos al año. Yo compré mi Yes! Sophia hace un par de años y aunque me costó algo más que a Furyk, no puedo estar más satisfecho. Si estás seguro de tu compra, ¿es necesario cambiar a los pocos meses? Preguntadle a Pablo, que lleva con su putter toda su vida golfística.








