Hace no mucho Padraig Harrington nos deslumbró con un juego y una confianza que le llevaron a ganar dos Open Británicos y el PGA Championship en tan solo dos años. Lo que sabemos de él, después de aquellos días, es que trabajó duro en su swing y llevó a cabo ciertos ajustes para mejorar. Esta historia es de finales de 2008 y principios de 2009.
Según nos cuenta Brian Keogh en Irish Golf Desk, Harrington se encuentra a principios del año 2011 trabajando en, al menos, una docena de cambios. Que un jugador de la calidad del irlandés pase de deslumbrar a medio mundo con su juego a ver una versión mediocre (como ocurrió durante la última Ryder Cup) de él mismo es algo sorprendente. ¿A dónde le han llevado esos cambios que planeaba hace unos años? ¿No sería mejor trabajar con el swing que tenía (y funcionaba)? Quizá no sea tan sencillo…







