
El buen hacer de Seve Ballesteros a lo largo de su trayectoria como golfista ha dejado una herencia en todo el mundo que difícilmente otros podrán repetir. Su pronta marcha no ha impedido que ésta alcanzara cualquier rincón del mundo donde se respire mínimamente algo de golf y lo mejor de todo es su legado continúa expandiéndose a día de hoy.
En esta ocasión, lo hace a través de la Fundación Seve Ballesteros, institución que él mismo y su familia crearon, conscientes de la enfermedad que sufría el genio de Pedreña y de las consecuencias que tenía sobre él y otras personas que la padecían. La fundación de Seve ha anunciado la firma de un acuerdo con la Fundación Centro de Nacional de Investigaciones Oncológicas Carlos III (CNIO), por el que se comprometen a constituir formalmente el Laboratorio Fundación Seve Ballesteros-CNIO, dedicado a la investigación integrada de tumores del Sistema Nervioso Central.







