
Después de la decepción que le supuso a Luke Donald no ganar en Wenworth la semana pasada, la victoria que consiguió ayer el inglés en el Madrid Masters le debió de saber a gloria.
Tan sólo un doble bogey en el hoyo 17 le impidió conseguir la victoria en el BMW PGA Championship, quedándonse finalmente a sólo un golpe del liderato. Ayer no se repitió la historia. Luke se marcó un eagle casi al final y ganó su duelo con el galés Rhys Davis, que se llevaba repitiendo desde el primer día de torneo.



