
Jugar al golf no es sólo pegarle a una bola con un palo hasta embocarla en el agujero. Es mucho más. Para muchos de nosotros es una forma de vida, un sentimiento muy fuerte hacia un deporte que amamos por encima de (casi) todas las cosas y algo especial. Por eso resulta tan molesto encontrarte por el campo con alguien que se pasa por el forro de la funda del driver todo el espíritu del que es considerado el mejor juego del mundo. Me refiero a los que hacen trampas en el golf, a esos que van con malicia por el campo intentando reducir los golpes de su tarjeta a toda costa, sin importarles lo más mínimo el gran daño que le hacen al golf en general.
Sí, ya sé que también están los que no les da la gana de aprenderse las normas y por ignorancia las aplican mal, pero de estos ya hablaré otro día. El decálogo que os voy a mostrar a continuación es contra los tramposos que van con malicia y que hay que erradicar de los campos de golf a toda costa. Puedo comprender una cierta relajación cuando vas a jugar sin ánimo de competir, sino de pasar la tarde sólo o con amigos. Pero no entra en mi cabeza que alguien haga trampas cuando compite con más jugadores. Incluso en algunos clubes parece que las trampas son algo normal y habitual entre sus socios. La semana pasada os proponíamos que nos sugirieseis medidas para evitar las trampas en el golf, a continuación, resumo las que más me han gustado y añado mis comentarios en este decálogo para evitar las trampas en el golf:






