
Hace unos días os comentábamos el posible duelo que podríamos ver entre Tiger Woods y Phil Mickelson durante el Quail Hollow Championship o la forrada con la que nos sorprendió Tiger el viernes. Si Phil Mickelson hubiera ganado esta semana y se hubiera llevado también el The Players Championship se podría haber convertido en el nuevo número uno del mundo. Pero no ha conseguido ganar en Carolina del Norte, ha quedado segundo. ¿Por qué? Rory McIlroy.
Otra generación, o como decía Ovidio en este twitt, 20 años menos. Creo que muchos estamos encantados de poder decir que los jóvenes vienen pisando fuerte en el PGA Tour. Ayer consiguió no sólo superar una desventaja de cuatro golpes respecto al liderato sino que terminó ganado por una diferencia de cuatro golpes. ¿Cómo es posible? Con 62 golpes y el récord del campo Quail Hollow.





