
Ni Tiger Woods es el número uno del mundo, ni ha conseguido ganar un solo torneo este año. Sólo dos jugadores habían conseguido reemplazar al “viejo” Tiger en lo más alto del Ranking Mundial: David Duval y Vijay Singh, ambos en su mejor forma. Esta vez ha ocurrido algo distinto, ni Tiger está ni muchísimo menos en un buen momento, ni los jugadores que le han dado caza o están cerca de hacerlo están en un estado de forma espectacular, tan sólo están jugando a un buen nivel.
La presencia de jugadores estadounidenses en los puestos más altos del Ranking Mundial está empezando a brillar por su ausencia, sobretodo teniendo en cuenta el dominio al que nos tenían acostumbrados en los últimos años. Todo indica un cambio de tendencia en el panorama actual, y sino al tiempo. Tanto Tiger como Mickelson, Furyk o Stricker no son unos chavales y dejando a parte excepciones como el gran Rickie Fowler, falta algo de fuerza en el golf americano.











