
Después de 4 magníficos días de golf en el Augusta National, llegó la gloria para Ángel Cabrera. El argentino se impuso en una cardíaca última jornada, con playoff incluido, a pesar de que por momentos parecía que se caía de la cabeza y que no soportaría la presión. El Pato Cabrera, que había elegido la misma combinación de polo amarillo y visera negra que le dio suerte en Oakmont y le llevó a la victoria en el US Open 2007 (sí, a veces tengo buena memoria;-), se agarró al campo y tuvo la suficiente paciencia para aguantar hasta el tramo final, en el que falló Kenny Perry, al terminar con 2 bogeys en el 17 y 18.
El de Kentucky tuvo la Chaqueta Verde en su mano, llegando al tee del 17 pletórico, después de un magnífico birdie en el 16 (casi hace hoyo en uno, la dejó dada). Perry tuvo en su mano el logro de convertirse en el jugador más longevo en ganar un grande, pero no fue capaz de rematar: 2 bogeys en los 2 últimos hoyos, le obligaron a jugar un playoff loco, junto con Ángel Cabrera y un Chad Campbell que volvía a la vida justo al final.