
Ya son varias las voces que reclaman para un futuro no muy lejano la organización de un circuito profesional a nivel mundial. La cantidad de jugadores internacionales en el PGA Tour ha ido in crescendo durante los últimos años y muchos argumentan que los World Golf Championship no son suficientes, que hay que dar un paso más. Se están dando pequeños pasos en esta dirección y muy probablemente el punto de inflexión que finalmente incline la balanza llegará cuando los mejores jugadores del mundo sean asiáticos. La primera Presidents Cup se disputó en 1994 con el objetivo, entre otros, de dar la oportunidad a estos jugadores internacionales de disputar una competición por equipos al más puro estilo Ryder Cup.
K.J. Choi, Y.E. Yang o Ryo Ishikawa son los jugadores más mediáticos que han conseguido destacar a nivel global, sin embargo, cuando uno echa la vista al golf femenino la lista de nombres se vuelve mucho más extensa. Esta semana se disputará la Solheim Cup en Irlanda y aunque la lista de participantes podría representar el mejor cartel para un torneo, es inevitable echar de menos a muchas jugadoras, empezando por la número uno, Yani Tseng, y siguiendo por otras grandes como Na Yeon Choi o Ai Miyazato.








