
A estas alturas no vamos a dudar de las cualidades que tiene España para ser un destino de golf de primer orden, por sus campos, por su clima, porque además de jugar al golf la gente puede disfrutar de una gastronomía de calidad y rica por su gran variedad regional, por sus playas, por mucha cosas, España tiene una oferta muy completa para el turista de golf. De eso no hay duda.
A la hora de viajar con mis palos, he de reconocer que además de los quebraderos de cabeza que nos dan las aerolíneas con sus tarifas para llevar los platos, uno de los aspectos que más me preocupa es el extravío de los palos de golf, porque aunque suelan aparecer tarde o temprano, al menos a mi, es una de esas cosas que me puede estropear una escapada golfística.



