
Sergio García ha sido sin lugar a dudas el mejor jugador español de la temporada. La inoportuna lesión de Chema Olazábal y el parón este año en la progresión de Gonzalo Fernández-Castaño, que sí que estará en Valderrama, le han hecho destacar por encima del resto de jugadores nacionales (aunque creo que con la cantera y jugadores ya hechos que tenemos, hay golf español para rato).
Sergio llega al Volvo Masters sin opciones en la Orden de Mérito, pero con la espina del Open Británico todavía clavada y con el mal sabor de boca del domingo pasado en Mallorca, donde parecía que podía alcanzar la victoria pero se quedó todo en un espejismo, por culpa de otro de esos fatídicos domingos del de Borriol. No estaría mal que El Niño demostrase una vez más (si es que lo tiene que demostrar, que creo que no) que es un jugador importante en el Circuito y que podemos contar con él para una victoria en un Major. Tal vez el año que viene logre el primero:




