
Mientras comenzaba la segunda fase de calificaciones para el PGA Tour del año que viene, en Houston, Doug Barron abandonaba Deerwood Country Club para volver a su residencia, en Memphis. Su recurso contra el que fue el primer positivo de la historia del golf había fallado. Si se hubiera aceptado, podría haber obtenido una orden temporal que le permitiera competir en Deerwood y podría haber intentado clasificarse para conseguir la tarjeta para el año que viene.
La suspensión que tiene Barron por delante es de un año. “Estoy muy decepcionado tanto como que no puedo jugar al golf,” contó a Golf Digest el americano después de una reunión con su agente y abogado. “Pero no creo que se termine mi carrera aquí. Tan sólo lo hace más complicado.”



