
Este fin de semana tuvimos la suerte de ver un duelo en la cumbre, con la disputa de un playoff donde estaba el número uno del mundo en juego, sin embargo, desde casi el comienzo del BMW PGA Championship mis ojos en cada uno de los partidos se desviaban una y otra vez al público.
Mareas y mareas de gente siguiendo cada partido, otras tantas personas esperando el paso de los partidos a lo largo de las calles, tees o greenes. He de reconocer, que en cada una de las retransmisiones la envidia me corroía por dentro, porque entre las imágenes del público de este fin de semana de Wentworth y las imágenes de Finca Cortesín no hay posible comparación.


La Escuela de Golf del 


