Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

El golf nos regaló ayer uno de esos días que recordaremos durante mucho tiempo. Ver un cara a cara tan directo entre los dos mejores jugadores del mundo es más habitual en otras disciplinas como el tenis o el fútbol, pero ayer Donald y Westwood se citaron ante su rival más fuerte y su principal motivación para ser mejores. Es probable que no estuviéramos ante uno de esos grandes duelos históricos que protagonizaron leyendas de este deporte, como Palmer contra Nicklaus, pero ambos sabían que tenían delante la otra cara de la moneda, la línea que les separaba de ser llamado “el mejor del mundo” y además, la victoria.
Cuando un torneo se gana con un resultado global de seis bajo par tendemos a pensar que las condiciones del mismo han sido atroces. Hemos podido ver varios U.S. Open con resultados más bajos y normalmente otro de los Grandes, el Masters de Augusta, cuenta con menos doblebogeys al final de los 72 hoyos. El BMW PGA Championship se ganó en estas cifras y nos habla muy claro sobre el campo donde se jugó. Wentworth no estaba en las condiciones más duras posibles pero sus profundos bunkers, sus árboles rodeando las calles y unos greenes a veces estrechos y duros hicieron estragos entre los mejores jugadores del mundo.
Leer más