
La peor pesadilla de Sergio García debe ser una en la que aparezca Padraig Harrington jugando la última jornada de un major. No me quiero ni imaginar lo que pensaría yo si por segunda vez en un año estoy a punto de ganar por fin un major y el mismo tipo que me ha levantado el British Open del 2007, repite el robo de cartera en 2008. Ha sido justa la victoria del irlandés, que nadie malinterprete mis palabras, aunque reconozco que esta vez ha dolido el triple que el año pasado.
Después de haber estado el fin de semana sin poder ver el torneo, tuve que esperar a la tarde del domingo para poder ponerme delante del televisor a ver los últimos hoyos del PGA Championship. Fue una suerte porque se pudo ver un golf muy bueno. Los golpes de Sergio y Padraig han sido espectaculares, con hoyos tan emocionantes como el último par 3, el 17, en el que ambos pegaron unos tirazos que quedaron muy cerca de la bandera; ó el tan temido hoyo 18, en el que ambos jugaron desde el bunker. Ben Curtis venía por detrás, en mi opinión, con algo de fortuna (el golpe de las casetas yo creo que debería ser out y no un dropaje como el que se podía hacer), pero tampoco fue capaz de aguantar el ritmo de Harrington.
Esta vez veía a Sergio García con más posibilidades de ganar un major que nunca. Estaba acertado en la ronda final de un major, empezó con un birdie y un eagle y fue líder durante un buen rato. Pero hubo otro jugador mejor en estos 4 días, Padraig Harrington, que lograba su tercera victoria en un major en algo más de un año (y ya van 2 esta temporada).

Be good (sé buena). Eso es lo que le gritó Sergio García a su bola en el hoyo 15 justo después de pegar su segundo golpe para alcanzar el green. La bola iba buena y él lo sabía, la había sentido perfecta porque la había pegado como los ángeles. La pelota impactó de lleno contra la base de la bandera, alejándose unos 3 ó 4 metros. Una pena que no fuera capaz de embocar ese putt el de Borriol. Otro más muy bien tirado, pero que se escapaba y nos dejaba a punto del infarto. Harrington iba embocando, mientras las bolas de Sergio pasaban rozando los bordes y una se escapaba al agua por un pelo en el 16 (lástima de bogey).
Sergio García sacó lo mejor de sí mismo y luchó como un auténtico campeón contra 4 duros rivales: Harrington, con quien tenía una deuda pendiente (en el buen sentido) desde el año pasado por lo del British Open; Ben Curtis, que quería volver a repetir victoria en un grande; el campo de Oakland Hills, que estaba siendo un auténtico infierno para todos los jugadores; y por último, contra él mismo y las actuaciones similares en anteriores torneos, en las que un mal arranque le apartaba de la lucha por el título. La victoria se vendía cara, estaba muy difícil y pudo haberla logrado hasta el último momento. La bola al agua en el hoyo 16 nos dejó helados, pero un gran recuperación con approach y putt nos hacían soñar. En los 2 siguientes Harrington estuvo muy fino, sobre todo con el putt, demostrando una vez más que es un grande, un golfista muy bueno realmente. Da igual como le llamen: Celtic Tiger o Mr.Major, el tio se lo ha ganado a pulso.

Me quedo con la sensación de que el golf le debe una a Sergio García. Pero una muy grande. Tendremos que esperar a 2009 para ver si ese año el golf le devuelve de una vez por todas lo que El Niño le ha dado. Los espectadores y los aficionados españoles deberíamos estar orgullosos de cómo ha jugado Sergio García y seguir animándole para que continúe luchando de esta manera. Este año da gusto verle y es un honor verle representar nuestros colores por el mundo adelante. Más deportistas así nos hacían falta. Ojalá 2009 sea su año.
Enlace | Clasificación del torneo


Comentarios
Es verdad que la actitud de Sergio ha cambiado y mucho para mejor, sin embargo, creo que ayer pecó de exceso de confianza. Es verdad que estaba pegando unos hierros increíbles, y bajo mi punto de vista, eso fue lo que le llevó a ir por la bandera del 16 y encontrar el agua…Creo que ahí, el caddie, le tendría que haber frenado, creo que habría que Sergio fue el único que fue descaradamente a por esa bandera…y lo ha pagado.
No obstante, Sergio ha mejorado mucho en su putt, pero entre su putting actual bajo presion y el putting de de fe de Harrington, todavía hay diferencia, cuando hay que meterla las mete, y a ese nivel, eso marca la diferencia
El final del PGA Championship fue frenético. Tirazos, bolas muy cerca de bandera, putts que entraban,… Lástima que no fueran los de Sergio y que pasaran unos cuantos rozando el hoyo. Una pena porque ha hecho méritos para ganar alguno durante toda la temporada. Ahora a Sergio García le queda la Ryder Cup, donde seguro que dará mucho que hablar.
Muy bueno tu artículo, Pablo, con el que estoy completamente de acuerdo.
Gracias Armando. Una pena que Sergio no haya podido lograrlo. A decir verdad, es uno de los posts que más me apetece escribir en el blog. Casi lo tenía, pero Harrington se cruzó otra vez en el camino de Sergio. En 2009 esperemos que El Niño se haga por fin "mayor"…
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