Transcribimos una “profunda” conversación de “enamorados”, al uso de las que pueden surgir en estas fechas que ya vamos superando. Diálogos que no siempre acaban bien… Y es que el golf puede jugar malas pasadas en la relación con tu pareja.
Ella: ¿Qué harías si me muriese?
Él: Te guardaría luto.
Ella: ¿Durante cuánto tiempo?
Él: ¡Muchísimo tiempo!
Ella: ¿Por qué?
Él: (serio) Porque te quiero y tu pérdida sería dolorosa para mí.
Ella: (con una sonrisa) ¡Qué bonito!… ¿Volverías a casarte?
Él: No
Ella: (dolida) ¿Por qué no? ¿No te gusta estar casado?
Él: Sí que me gusta
Ella: Entonces, ¿sí que te volverías a casar?
Él: (carraspeo) Creo que después de haberte guardado luto durante el tiempo suficiente y mi vida volviese a tener sentido…. Entonces, tal vez sí.
Ella: ¿También dormirías con ella en nuestra cama?
Él: Es de suponer, ¿no?
Ella: ¿Reemplazarías mi foto por la de ella en la mesilla de noche?
Él: Pondría las dos fotos.
Ella: ¿También tendrías sexo con ella? ¿En nuestra cama?
Él: (bebiendo un sorbo de café) Seguramente llegaríamos a eso. Sí.
Ella: ¿Jugarías también al golf con ella?
Él: Sí, lo haría
Ella: ¿Le darías mis palos?
Él: NO, ES ZURDA
Ella: ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Cóoooooooommoooo???????????????

