El ritmo de juego: El cáncer del golf actual

Pablo Herrero 6 de febrero de 2008 4 comentarios

Ritmo de juego

La RAE define el término desesperante como un adjetivo asociado a algo que produce impaciencia, exasperación o irritación. Precisamente esas 3 sensaciones son las que se sienten por el campo de golf cuando vas jugando y te encuentras a un grupo de jugadores que van formando un tapón, sin dar paso a los grupos que le preceden, cuando sí deberían hacerlo.

El paso no se pide, se da. Esta es la máxima para gestionar estas situaciones por el campo, en las que por diversas circunstancias del juego no se puede mantener el ritmo del resto de los jugadores y hay que dar paso al grupo precedente. Me parece a mi que todo esto queda perfectamente definido en las Reglas de Etiqueta.

Ya se sabe, algunos juegan con sus propias reglas. Las disculpas típicas son del tipo ‘no os veíamos’, ‘no habéis esperado nada’, ‘no os íbamos frenando’,... u otras que se le ocurran en el momento en el que preguntas por qué no dan paso y van molestando, o cuando aparece un Marshall para exigirles que cumplan con su obligación. Por otra parte, una de las cosas que más me cabrea de estas situaciones, es que el jugador que no da paso nunca suele ser el que lo exige con más ímpetu cuando tiene la mínima posibilidad, incluso sin tener una pizca de razón. Ya se sabe, la eterna disputa entre derechos y deberes de los jugadores. Algunos de ellos están convencidos de que sólo tienen derechos y no deberes, o eso parece (y les consienten los que deberían regular estos temas).

Cuando comenzaba a jugar al golf, hacer un recorrido en más de 4 horas en la Zapateira era de locos. Recuerdo a una persona, de cuyo nombre no quiero acordarme, que era muy criticada porque llegaba a tardar hasta 4 horas y media ¡Un loco! ¡Parece que juega el Open USA! Le decían. Sin embargo, desde hace unos años hasta hoy, la cosa va a peor. Pero a mucho, peor. Ya son normales y, por desgracia, también habituales en este campo las vueltas de 4 y 5 horas en fin de semana y ya no hablemos de los torneos, en los que se han llegado a alcanzar las 6 horas para jugar 18 hoyos ¡¡Un horror!! No es la primera vez que yo abandono el campo por desesperación (ni será la última), porque una cosa es ir a jugar al golf y otra muy distinta son una feria, una peregrinación, un picnic,... Para hacer el Camino de Santiago, no llevo los palos de golf.

Quizá uno de los problemas esté en que cada vez practica más gente el deporte del golf y algunos sólo aprenden a pegarle a la bola, a zurrarle para delante sin más, dejando de lado el tema de las reglas, que es fundamental en este deporte ¿De quién es la culpa?. Algunos ni siquiera pasan por las manos de un profesor, lanzándose al campo sin más. Permitir esto, es un gran error que comenten algunos clubes, ya que este perfil de jugador descontrola mucho el ritmo de juego y suelen desvirtuar las competiciones (por no decir una palabra más fuerte y porque ese ya es otro tema).

Hablando de los clubes, el ritmo de juego es uno de los asuntos que precisamente deberían de tener más controlados, para poder aprovechar al máximo la capaciadad del campo y garantizar la satisfacción de los jugadores. Si en una industria no se concibe tener una línea de producción mal gestionada o en un hipermercado una cola para pagar de muchos minutos, un campo de golf no debería ser menos. Es muy importante regular el tráfico y, si hace falta, controlar tiempos. Así evitarán que la cosa no siga degenerando y se pueda jugar al golf en un tiempo razonable. No digo que haya que ir a carreras por el campo, en plan speed golf, sino que hay que mantener un ritmo adecuado por el campo para poder disfrutar de una vuelta, independientemente del resultado.

¿Dónde quedaron las reglas de etiqueta? ¿Y el sentido común? ¿Será que algunos hacen en el campo de golf lo que no les dejan en sus casas, trabajos y otros sitios varios?

Foto | Borja Nieto en Flickr

Comentarios

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    Pablo, que razón tienes.

    La causa? Como dices, mucha gente que nunca ha pasado por las manos de un profesor y no tienen interés alguno en la etiqueta ni las reglas, componentes importantes en el golf.

    Pero también hay mucha gente que pasa por las manos de un profesor que en ningún momento le transmite la importancia de respetar las reglas y la etiqueta dentro del campo.

    El golf es mucho más que darle a la bola durante 18 hoyos. Creo que las Escuelas y Federaciones deben refozar e inculcar el espíritu del golf entre todos sus alumnos y fomentar desde el primer momento el respeto a las reglas y los demás jugadores.

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    @Vorjales, si yo tengo razón… tú das en el centro de la diana con tu última frase del comentario:

    "El golf es mucho más que darle a la bola durante 18 hoyos. Creo que las Escuelas y Federaciones deben refozar e inculcar el espíritu del golf entre todos sus alumnos y fomentar desde el primer momento el respeto a las reglas y los demás jugadores"

    Cuanta verdad hay en esta frase y qué pocos lo ven tan claro como nosotros…

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    Además de todo eso, yo hecho en falta la figura de un marshall con autoridad para obligar a dejar paso a ese que no quiere darlo, y si no lo da al primer aviso, la autoridad para sacarlo del campo…

    Una de las causas del juego lento, es que la gente mientras está jugando otro judador no hace nada, una vez que le ha dado el otro, es cuando empieza a preparar su golpe, que si un 7 que si un 8..¿pero porque no lo has pensado mientras esperabas?

  • 4 Avatar

    También es cierto Ovidio. Lo de desautorizar a los empleados se le da muy bien a esa gente que no deja pasar nunca. Los empleados lo pasan mal porque (1) no se les deja hacer su trabajo y (2) acaban metidos en el medio de un follón sin comerlo ni beberlo. Si aún encima la Junta Directiva de turno le deja vendido, ni te cuento.

    Lo de preparar el golpe y aprovechar el tiempo, es algo que debería enseñarse al empezar a jugar. A mí me lo enseñaron y, cuando uno ejecuta su golpe, yo preparo el mio. Así, toda la vuelta. Esto es básico, pero no lo hace casi nadie…

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