
Vi hace unos días esta foto y me pareció increíble. En ella podemos ver a un jovencísimo Seve Ballesteros en 1976, cuando tenía 19 años.
Si alguien que no le haya visto jugar se pregunta qué era lo que tenía este jugador para atraer a tanta gente, que mire esta foto y que se lo vuelva a preguntar: Mira con atención su cara y luego fíjate, de una en una, en las caras de las personas del público. Sencillamente, creo que eran magia y golf en estado puro.
Vía | In Golf We Trust

