Esto tiene la pinta de ser uno de los artilugios de golf más estúpidos de la historia, aunque a lo mejor es divertido. Bien se trata de aunar dos de las grandes pasiones de muchas personas, el golf y sus mascotas. A veces es difícil decidirse por ir a dar unas bolas o quedarte jugando com tu perro.
Pues ahora, con el Doggie Driver, ya ha llegado la solución, sólo tienes que cargar la pelota de tenis en la cabeza del palo y hacer un swing. La pelota volará unos cien metros y tu perro saldrá disparado a por ella. Cuando la traiga (si es que te hace un poco de caso) solo tendrás que empujar la babada pelota en la cabeza para que el palo quede cargado otra vez, y así, a pasar el rato.
Vía | Bogey Lounge
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