El Augusta National es un paraíso para los zurdos

1 comentario

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Hemos hablado durante toda la semana del Augusta National, un campazo que debe estar en la mente de cualquier aficionado o profesional cuando se habla de los mejores campos del mundo. Sin embargo, no para todos es así. Pocos discutirán que se trata de un campo bonito e interesante pero hay ciertos jugadores que lo pasan realmente mal cada vez que juegan el Masters.

Un ejemplo: Lee Trevino. Odiaba el campo y lo cierto es que nunca consiguió ganar en Augusta. No se adaptaba nada a él. ¿La razón? Lee Trevino no sabía mover la bola de derecha a izquierda, es decir, al draw. Si quieres ganar el Masters tienes que saber mover la bola al draw y además, desde los metros extras que se añadieron con la última reforma en el año 2002 la distancia empieza a ser un factor importante. Que se lo digan a Tom Watson durante el fin de semana. Sin embargo, si eres zurdo como Phil Mickelson, la cosa cambia. Ya no tienes que controlar un draw, solo tienes que saber cortar la bola con soltura.

Por eso ser zurdo en Augusta es fantástico. Y a pesar de no haber muchos zurdos en la lista de ganadores, en los últimos ocho años ha habido nada más y nada menos que cuatro victorias de un jugador zurdo. Teniendo en cuenta que no hay (ni muchísimo menos) el número de zurdos y diestros en el Tour, esta cifra es bastante significativa.

¿Por qué es más importante cortar la bola que hacer un hook? Si eres capaz de cortar la bola y controlar un fade, la bola irá con un spin más controlado y aterrizará en el green de una forma más suave. Un hook por el contrario da más distancia pero en cuanto toca el suelo la tendencia es a salir disparada. La bola bota y corre 15 o 20 metros.

Mickelson, a pesar de jugar el domingo desde los pinos la mayor parte del tiempo, no cometió ni un solo bogey. Y seguro que aunque su bola no fue desde el tee de salida exactamente a donde el quería si que aterrizó en las zonas más seguras de los hoyos. Bastaba con darle a la bola con el efecto necesario para evitar los lagos o hazards. Pero claro, si Phil hubiera fallado un draw, su bola podría haber terminado en alguna calle contigua. ¿Por qué? Porque al ser un gran pegador y darle un efecto en el que la bola bota 20 metros los fallos son mucho más grandes.

Mike Weir también fue capaz de sacar provecho a esta característica del Augusta National en 2003, incluso Bubba Watson, grandísimo pegador y también zurdo, ha pasado el corte y terminado en el top-25 en los dos Masters que ha jugado. Para ganar el Masters hay que saber jugar al draw… O ser zurdo.

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Comentarios

  • 1

    Avatar de Yann Acosta !

    Interesante dato, no había pensado en ello, otra cuestión entre el fade y el draw, es que técnicamente es mucho más fácil ejecutar un fade que un draw, ya que hay más margen de error mientras la cara del palo golpea a la bola, y encima si entras un poquito por fuera no pasa nada, el draw es más exigente, la cara está cerrada y la superficie de la cara es más pequeña y si adelantas un poquito el movimiento, la jodimos, bola recta....

    saludos

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