El 2005 termina y con él un año que para el deporte español ha tenido, como siempre suele suceder, buenas y malas noticias. Todos los deportes, o por lo menos la mayoría de ellos, han tenido sus protagonistas. En el universo verde del golf, el principal esta temporada ha sido sin ninguna duda un Tiger Woods pletórico que ha vuelto a ser el de sus mejores momentos. Una temporada en la que el californiano debutaba con ánimos renovados, ganaba su primer Masters de Augusta y dejaba sentadas las bases de lo que iba a ser un dominio mundial prácticamente total.
El año empezaba para él de la mejor manera posible, recuperando el liderato mundial y apagando los rumores y voces que se levantaban contra él en forma de desilusión, achacándole que los cambios que había hecho en su swing no daban los resultados esperados y viendo como Vijay Singh le recortaba distancias e incluso le sobrepasaba en la carrera hacia el liderato mundial.
Una vez recuperado ese cetro universal, con la moral por las nubes, felizmente casado y con las referencias de su swing aparentemente encajados, Woods empezó su calendario sumando victorias, buenas posiciones y muchos dólares en una cuenta corriente que debe de mirar muy poco. Al final del calendario el número uno mundial sumó seis victorias, dos de ellas de máxima importancia como el Masters de Augusta y el Open Británico, además en St. Andrews y con Chema Olazábal como testigo directo de un triunfo que certificó, una vez más, que es el mejor del mundo en cualquier condición y campo.
Otros nombres
Junto a él, los agraciados este año con victorias en uno de los grandes fueron el norteamericano Phil Mickelson, que logró la victoria en el US PGA, que suma a su Masters de 2004 y Michael Campbell, que venció en el Abierto de Estados Unidos de manera incontestable, ante la mirada atónita de un público que no entendía muy bien esa victoria, por lo sorprendente, y que llevó al neocelandés de nuevo y tras varios años de total mutismo, a los primeros puestos del ranking mundial.
Otra de las grandes triunfadoras de este año fue la sueca Annika Sorenstam, que como Woods, sigue encaramada en un liderato mundial que parece que no abandonará hasta que ella quiera. Este año ha jugado 21 torneos y ha ganado 10, una cifra a la que ninguna otra mujer ha llegado y que parece complicado que pueda lograr alguna de sus coetáneas.
Mientras, en Europa, el dominio de Colin Montgomerie se repitió por octava vez en el Circuito Europeo. Un título que, con toda seguridad, cambiaría el escocés por la victoria en un grande, quizá lo único que le falte para redondear una carrera realmente espectacular.
Quien tampoco consiguió un grande este año fue Sergio García. El castellonense tiene mucho más tiempo que el escocés para conseguir sus objetivos y aunque siempre comente no sentirse presionado por esa circunstancia, los aficionados y, seguramente, el mismo empiecen ya a necesitar ganar uno de los cuatro majors para situarse en un escalafón más alto del que está. A pesar de eso, la temporada de Sergio ha sido buena. Ha terminado el año entre los seis primeros del ranking mundial, ha ganado dos torneos, uno en Estados Unidos y otro en Europa, y a punto estuvo de conseguir la victoria en Valderrama lo que hubiera sido un gran colofón a una temporada que en el golf español se ha visto redondeada con la victoria de Chema Olazábal en el Mallorca Classic y su fantástica temporada en Estados Unidos, los dos triunfos de Miguel Ángel Jiménez casi a principios de temporada y la excelente noticia de la gran temporada de Gonzalo Fernández Castaño, que además de lograr ser reconocido como el mejor debutante del año en Europa, logró la victoria en el Open de Holanda y se clasificó para jugar en Valderrama su primer Volvo Masters.
Adiós a un grande
Pero, seguramente, la noticia más importante para el mundo del golf en 2005 haya sido el adiós a los campos de juego del que ha sido, sin duda alguna, el mejor jugador de la historia de este deporte, el norteamericano Jack Nicklaus. Para ello eligió el mejor escenario posible, los links de St. Andrews. En su último hoyo estaban un buen numero de miembros de su familia, su mujer, sus hijos, sus amigos y miles de personas que no dejaban de aplaudir al que ha sido referencia para millones de jugadores de golf en todo el mundo. Con 65 años, decenas de victorias a sus espaldas y miles de momentos brillantes a lo largo de su carrera, Nicklaus dejó de competir en el Open Británico, en St. Andrews. Entre los que aplaudían a rabiar, se emocionaban con la estampa, y deseaban dar un abrazo al mito estaba Tiger Woods, quizá el único hombre en el mundo que pueda, con los años, llegar a alcanzar las metas que el “Oso Dorado” logró durante su larga y fructífera carrera. Ya veremos.
Vía | Eurosport


Comentarios
Sólo quería matizar que la persona que triunfa de manera autentica en el golf mundial es Annika Soremstan, con un dominio muchisimo más ferreoque el que ejerce Tiger Woods. En 2005 ha ganado la mitad de los torneos que ha jugado, y su competicion esta tan reñida o más que la de los hombres, gracias a jugadoras como Grace Park, Kristie Webb, etc. Pienso que las chicas en general, y Annika en particualar, se merecen una presencia muchisimo mayor que la que tienen en los medios de comunicación.
Jose Ramón, por qué no te casas con Anita Sorestam. Igual tienes hasta suerte.
Querido J.M., cuando dices: "por qué no te casas con Anita Sorestam", ¿no has olvidado poner los signos de interrogación? También falta el acento en José.
La jugadora no se llama Anita, sino Annika, y y su apellido no es Sorestam sino Sorenstam, y deberías consultar sus resultados.
Aparte de eso, yo también te quiero.