
De forma regular, venimos tratando en este blog el asunto de las trampas en el campo de golf. Ovidio tocaba el tema esta semana, a propósito del poco respeto que tienen algunos por el campo y con las reglas de etiqueta. Por desgracia, no toda la gente comprende al 100% de qué va esto del golf y no capta su esencia, por mucho que se intente desde cualquier frente.
Me preocupa que hoy en día se sigan repitiendo las mismas reacciones de siempre cuando un golfista honrado ve a otro hacer trampas. También me preocupa que se siga haciendo poco desde los clubes y federaciones con esta gentuza, o a veces, que a sus responsables no se les deja hacer nada. De alguna manera, a veces pienso que se son cómplices indirectos de los que no respetan el reglamento. Sí, sí, has leído bien: cómplices del tramposo, porque permiten que campen a sus anchas y no terminan de poner los medios para evitarlo.
Cuando alguien hace trampas en una partida de golf, suelen darse las suguientes situaciones:
Nadie lo ve, así que no pasa nada porque nadie se da cuenta
En realidad, el que hace las trampas sí lo sabe y es consciente de su engaño, así que no podrá tener la conciencia tranquila. Cuando vaya al bar a presumir de sus “grandes” resultados, él sabrá que son falsos y si va mucho el cántaro a la fuente, ya se sabe lo que tarde o temprano acabará pasando: lo van a cazar y su mundo de proezas se convertirá en mofa y befa.
No hay peor cosa que engañarse a uno mismo. Es la forma de vivir más tonta que uno puede pensar. Es muy triste hacer trampas y creer que estás jugando al golf. Si haces trampas, estás jugando a otra cosa, engañándote a ti y a los que participan contigo.
Alguien ve a un tramposo pero prefiere mirar para otro lado
La típica actitud de los “golfistas dipolomáticos”, de no se meterse en líos. Curiosamente, un porcentaje alto de este perfil siempre suele quejarse en corrillos particulares, pero luego nunca da la cara. Conozco taaaaaaantos casos como este, que me aburren. Cuando alguien ve a un tramposo obrar y no dice nada, se está convirtiendo en cómplice de su engaño. Así de claro. Es responsabilidad del jugador de una partida que los demás miembros de la misma cumplan las reglas, sea o no sea el marcador.
Si se permiten las trampas, “para no tener follones”, mal hecho. Se puede comentar el hecho y discutirlo sin violencia verbal, si se hace con inteligencia. En caso de duda, siempre se podrá consultar al terminar la partida, debidamente acompañados de un árbitro o miembro del Comité de Competición correspondiente. Tan fácil como esto, aunque es cierto que algún día te llevas un mal trago seguro, pero es una consecuencia de jugar al golf. Si los tramposos saben que tú ya has denunciado a otro antes, te tendrán miedo y pocos se atreverán a hacer trampas delante de ti.
Veo a alguien hacer trampas y me retiro porque no le aguanto más
Normal que a uno se le saquen las ganas de jugar cuando ve a otro hacer trampas y hacer “la del motorista”, como diría algún amigo mio. Pero marcharse no soluciona nada, ya que lo único que se consigue es darle barra libre al tramposo y dejarle que haga lo que le dé la gana.
Hay que dar la cara y decirle al jugador que le hemos visto hacer trampas. Si no te apetece seguir, te vas, pero es tu obligación como competidor dejar la situación zanjada y aplicar los golpes de penalidad correspondientes. Si no se hace así, el tramposo seguirá campando a sus anchas y nunca dejará de faltar al respeto a los demás golfistas. Hay que actuar.
Los directivos de clubes y federaciones no sancionan, para no tener problemas
Pocos son los directivos de clubes y federaciones que se dedican profesionalmente y se ganan la vida con su dedicación a una entidad de golf, así que es comprensible nadie quiera sancionar y ganarse la enemistad con ningún energúmeno tramposo que le pueda hacer la vida imposible en sus negocios o empleo particulares. Imagínate que te metes con un íntimo amigo de tu jefe, la que te puede caer el lunes en la oficina.
Pero que sea comprensible, no significa que sea lógico. Ser directivo de un club o federación no es obligatorio, siendo una obligación aplicar el reglamento y sancionar a los tramposos, si hace falta, con dureza. Es su responsabilidad, que han asumido voluntariamente y desde este perfil tampoco se puede mirar para otro lado. Si hace falta, se debe escalar el asunto a organismos superiores, como la RFEG.
Recuerdo una vez que vi a un tipo hacer unas “maniobras” extrañas con una bola provisional en un campeonato de empleados de una gran empresa gallega. Todos éramos compañeros de trabajo, pero se ve que teníamos un “listo” en la partida. Cuando advertí la situación discretamente al resto de compañeros de partida, me advirtieron que me andara con ojo, “no vaya a ser un enchufado del amo”. Efectivamente, la gente no quiere problemas personales y mira para otro lado. Yo me dediqué a hacer un “marcaje al hombre”, así que poco pudo “trampear” el delincuente este.
En Fuera de Límites | Decálogo contra las trampas en el golf
Imagen | Leftism/Phill


Comentarios
interesante
Yo me he autopenalizado en varias ocasiones y os puedo jurar que en ese momento, si me sale un tercer ojo en medio de la frente, no me miran con más sorpresa el resto de jugadores de la partida. Y llamarle a alguien la atención no es trago de gusto pero es lo que hay. El que no quiera que se vaya a jugar al fútbol.
Bueno, es que es tu obligación, pero me saco el sombrero porque casi nadie lo hace. Yo lo hago también, no me cuesta nada aunque me fastidie. O juegas al golf, o juegas a las canicas.
es responsabilidad de todos, pero te puede fastidiar un dia de golf que tu esperabas ansiosamente y que te esta saliendo bien. Mi experiencia es que a veces no me ha quedado mas remedio que callarme a riesgo de tener una agria discursion con el tramposo, y yo en el poco tiempo libre que tengo no lo uso para pasar un mal rato, en esas ocasiones apelo a la conciencia de cada uno, es triste pero a veces es asi. Los hay que por su naturalesza son tramposos y no pueden evitarlo, yo lo llamo engañarse a uno mismo pero cada uno le puede dar una denominacion.
Es una actitud que deberíamos cambiar. Comprendo que estás toda la semana currando, llega el finde, quieres desconectar, te vas a jugar un torneo y te toca un desgraciado tramposo... Sí, una faena pero toca poner las cosas en su sitio. Sin ánimo de ser el Juez Dredd, con calma, despacito, manteniendo las formas y con buena letra, se aplican las Reglas del Golf y se pone freno a las trampas.
Si no lo haces, fíjate que estás dejando que esta persona te amergue un día (porque cuando ves a uno hacer trampas de fastidia el día sí o sí) y permites que siga con su actitud el siguiente día que juegue, lo que provocará que le amargue el día a otra persona. Y así, hasta que este impresentable tramposo se decida a dedicarse al ganchillo o se tope un día con la horma de su zapato.
Hay que poner de nuestra parte y sacar a los tramposos de los campos de golf. De verdad, merece la pena.
Para mi tienen la misma culpa el tramposo que el que se las permite. Me fastidia muchísimo ver a la gente hacer trampas (yo soy de los que educadamente le hago ver la infracción y aplico la penalidad. No me fastidia el día de golf porque lo hago muuuuy suave), pero más me fastidia ver a los que se las permiten. Os cuento un caso que estoy seguro al 100% que os ha pasado a vosotros o a algún conocido: en un torneo "importante" en un par 3 pateé para birdie desde 2 metros y la bola hizo una corbata de 360ºy se quedó colgando del hoyo. Me acerqué a la bola y con el mosqueo que llevaba a una mano intenté embocar y le di al aire. Al segundo intento la emboqué y me dice uno: "lástima el birdie que se te ha escapado, pero el par en este hoyo es muy bueno". Yo le dih¡je que era un bogey porque le había dado un golpe al aire. La respuesta fue grandiosa: "pero si no se ha visto nada, además no estabas colocado para patear". Os aseguro que me costó Dios y ayuda para que se convenciera de que me tenía que autopenalizar y que me pusiera un 4 en la tarjeta.
Otra cosa, que nadie se queje de que cada vez hay más tramposos por nuestros campos porque el 99% de los que se quejan son de los de la táctica del avestruz: esconder la cabeza y no ver el problema a ver si pasa. Lo que no entiendo es cómo pueden dormir tranquilos después de ver a alguien haciendo trampas, no han hecho y/o dicho nada y encima saben que se han adulterado los resultados con esa acción.
Como dice "Jose Mouriño" porque!!!!!, yo no entiendo lo de hacer trampas, bueno " no lo comprendo" lo siento mi madre me enseño y educo de otra forma, os doy una pequeña idea cuando te encuentras un "tramposito" y que no saben contar, esto me paso al personaje ya era conocido, hoyo 1 Aero Club, Santiago par 5, el personaje dice 7 golpes, su marcador que era otro lo pensaba poner en la tarjeta, yo muy amablemente dije "" no no" son 5 los contamos, 1,2,3,4,5,6,7, en green mas dos putts, el jodido ni colorado se puso, nos reímos toda la partida, desgraciadamente Pablo poco se puede hacer, si no es desde que empiezan y lo mamas en CASA
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect