
Al final fueron 55 los jugadores que saltaron a batirse el cobre a Valderrama, entre ellos cinco españoles: Sergio García, Jose María Olazábal, Miguel Angel Jiménez, Jose Manuel Lara y Gonzalo Fdez Castaño. Pues bien, ninguno de ellos pudo con el empuje del defensor del título, el inglés Ian Poulter, ganador con Monty de la última Ryder Cup, quien nada más concluir su ronda de 67 golpes manifestaba:
“Me encanta el campo, el torneo y me he sentido muy cómodo y relajado. Tengo que ganar otra vez, como el año pasado si quiero conseguir mi récord particular de una victoria por temporada. Paso de la lucha por la orden de mérito entre Monty y Campbell. Mi única preocupación aqui es ganar, aunque suene egoísta”.
Con los mismos golpes se encuentra coliderando el torneo Colin Montgomerie, quien se mostraba muy sonriente y confiado al hablar con la prensa: “Será un torneo muy competido hasta el final. Hay mucho nivel y grandes jugadores que conocen Valderrama. ¡Ah! No me pregunten por cómo me sentiré si renuevo el Harry Vardon, o premio al ganador de la lista de ganancias. De eso mejor hablamos el domingo”.
“Me siento muy confiado con mi juego”
Los españoles, por su parte han estado bien, en general. Destacado Sergio García, que acabó a un golpe de la cabeza por culpa de un bogy en el último hoyo que le dolió bastante: “Ha sido una pena, porque mis segundos nueve hoyos fueron fantásticos. De un tiempo a esta parte me siento muy confiado con mi juego y eso hace que acepte más tranquilo los boguis.” El castellonense jugó el hoyo 17 demostrando un nivel superior al resto, dado el gran drive que jugó y el hierro medio que de segundo golpe hizo que mandara su bola cómodamente al centro del green, botando suavemente, para un posible eagle que se quedó a las puertas: birdie fácil.
Olazábal hizo los mismos golpes que Sergio, 68 impactos, tres bajo par y una sensación de seguridad.
“Estoy con el corazón partío”
Por el contrario, Miguel Angel Jiménez se tuvo que conformar con un 73, merced al dolorosísimo 7 que le hizo apuntarse en su tarjeta el lago del hoyo 17. Apenas dos metros más que hubiera volado su bola con el hierro cuatro, y habría aterrizado en el green para sellar un birdie o eagle que le hubiera dejado en números rojos presumiblemente, en lo alto de la tabla: “Estoy descorazonado por lo del 17. Con el corazón partío. He jugado bien, pero no he metido ni una, pues el único birdie ha sido en el par cinco, hoyo 4, con dos putts”.
El resto de españoles, los jóvenes, tuvieron también que conformarse con estar por encima del par: Lara +4, porque “cuando he fallado las calles no he podido recuperar nunca”. Sin embargo deja margen a la esperanza: “Confío que esta sea la tarjeta mala del torneo”. Un torneo que recordemos no tiene corte, y todos los jugadores llegarán al domingo.
“Ser el rookie del año me motiva”
En cuanto a la batalla por ver quién es el mejor debutante del año, el rookie, batalla en la que están Gustafsson, Finch y el español Fdez Castaño, la mejor parte se la llevó nuestro compatriota: +2, con unos 73 golpes calificados por Gonzalo como “bien, con cabeza. He metido buenos putts, pero también he hecho bogeys tontos. Ser el rookie del año me motiva, pero no me quita el sueño”
Gustafsson que lleva 83.000 euros de ventaja a Gonzalo en la lista de ganancias, ha iniciado su andadura con unos pobres 78 golpes, aunque peor aún le ha ido al otro contendiente en la batalla, el inglés Richard Finch con 79 impactos, y penúltimo en la tabla clasificatoria. El farolillo rojo, para el bombardero italiano Canónica.
Para mañana y el fin de semana, queda ver qué pasará con el viento, y sobre todo, con la amenaza de lluvia. Está claro señores, si queremos acabar de una vez con la sequía, ¡organicemos un Volvo Masters cada fin de semana!
En fin, seamos optimistas y veamos qué pasa en las próximas horas.
Haga viento, llueva o salga el sol, si quieres ganar en Valderrama, como ha dicho hoy Luke Donald (68 golpes): “Tienes que colocar bien la bola y pegarle recto, y lo cierto es que cualquier resultado bajo par es bueno aqui”.
Mañana más. Y Jiménez esperemos que llegue con el corazón remendado… y es que le faltó tan poquito para estar arriba. Es esa línea tan fina que señala el triunfo del casi… pero queda tiempo. Seguro que no será el único damnificado del 17.
Sí parece lógico y evidente pensar, que levantará el trofeo de ganador el próximo domingo, con permiso de Olazábal o Campbell, uno de los integrantes del equipo ganador de la última Ryder Cup: por experiencia, calidad, y dominio de la presión en un torneo importante.

