
La progresión que vemos habitualmente en un profesional es que, después de muchos años entrenando al máximo nivel, llega al momento cumbre de su carrera ganando un major. No parece haber sido el caso de Darren Clarke. El norirlandés, después de estar a punto de retirarse la temporada pasada al firmar 81 impactos en el torneo Hassan II (Marruecos), decidió parar a mitad de temporada para descansar y volver con más ganas a la competición. No le fue nada mal. Ganó el Iberdrola Open en Mallorca y el Abierto Británico en Sandwich (Inglaterra). Sus resultados llegaron después de haber parado la maquinaria.
El resto de la temporada nadie esperaba que volviera a ganar. Había sido su año de más éxito y ganar un major requiere un doble trabajo: el que te lleva a la victoria y el que viene después de ella. Muchos se sobrecargan de éxito y no consiguen volver a la élite (David Duval, año 2001). Siguiendo su progresión en contra de los cánones, Clarke ha decidido dar un paso más. Después de ser fotografiado dando buena cuenta de vasos enormes de Guiness, ha decidido mejorar su apartado físico.
“Tengo 43 años y tengo que aceptar que si voy a ganar otro major, tiene que ser sobre el año que viene.” Por eso ha comenzado un estricto régimen para su particular lucha contrarreloj. Su manager, Chubby Chandler, declaró hace unos días a The Golf Channel que contaba un entrenador personal parecido al de Lee Westwood. “Cuando llega a los últimos tres hoyos y parece que ha hecho 36 y no 18. Probablemente haya fumado 20 cigarrillos o quizá haya salido la noche anterior. Si veis un gran cambio en su cuerpo en los próximos meses es porque lo ha estado trabajando.”

Curiosamente, ganar un major le ha hecho revitalizar sus ganas por ser mejor. Incluso ha comenzado a utilizar gafas después de consultar a un especialista. Su apuesta es clara: todo aspecto físico susceptible de mejora es un objetivo para mejorar a corto plazo. “Me lo estoy tomando muy en serio,” dijo en Portrush (Irlanda) la semana pasada. “Estoy haciendo una dieta, ejercicio, mejorando mi actitud, conciencia, todo. Es mucho más complicado que tener solo un entrenador personal pero es algo que quiero hacer.”
Por sus palabras, podríamos decir que Darren Clarke ha resucitado y salido de un círculo bastante negativo para su juego. Sería fácil pensar que si logró ganar un major a pesar de no cuidarse físicamente, no tendría techo si lo hiciera. Sin embargo la realidad suele ser bastante más complicada y tendrá que dejar pasar un tiempo a que tantos cambios se traduzcan en resultados. En cualquier caso es bueno ver a un gran activo europeo luchando por mejorar. Su objetivo, para 2013, podría ser el PGA Tour. Puede jugar todos los majors esta temporada y con varias invitaciones más podría conseguir el dinero suficiente para conseguir la tarjeta.
En su caso, el talento ha sacado a la luz el trabajo pendiente. No son muchos los que obtienen esa oportunidad.
En Fuera de Límites | Darren Clarke, la Jarra del superviviente


Comentarios
Me gusta esta actitud, no le garantiza ganar un grande, pero le garantiza estar al final del año en la mejor posición del ranking posible, eso seguro. Es decir que si no hiciera todo ese esfuerzo seguro que su rendimiento era menor, si no tiempo al tiempo. Hago una apuesta al aire, aún sin ganar torneos (que eso es muy difícil) con esta actitud doy por hecho que va a estar muchas veces entre los top 5 y top 10, eso traducido a euros, va a significar estar en el top 10 del circuito europeo al menos. ¿alguien da más?
saludos
Buena apuesta Yann, pues si no me equivoco eso significaría que estaría en el equipo de la Ryder y ahí sí que me gustaría verlo.
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