
Desde que vi como Adrián Otaegui lograba la victoria en la última edición del Campeonato de España Absoluto, celebrado en el Club al que pertenezco, el Real Club de Golf de La Coruña, tenía ganas de escribir sobre su manera de trabajar dentro y fuera del campo de golf.
Vaya por delante que no le conozco personalmente, que algo me han hablado sobre su manera de hacer las cosas, incluida su amistad y admiración por José María Olazábal. Pero no me importa, ya que lo que voy a decir es lo que yo he visto en este joven jugador de 19 años que acaba de lograr la tarjeta para jugar en el European Tour, tras haberle visto por el campo durante el torneo más importante celebrado en nuestro país en categoría amateur.
Los que le vimos durante el Campeonato de España Absoluto de La Coruña, pudimos comprobar que Adrián Otaegui es un jugador que se toma en serio esto del golf. Como si fuera un importante examen, como si fuera un trabajo, como si fuera su obligación, que en realidad sí lo era, todo a la vez, ya que él tenía muy claro a donde quería llegar en el mundo del golf y aquí ya sabemos que nadie regala nada.
El saber estar y la metodología desarrollada por el campo, que Adrían demostró tener perfectamente interiorizada, fueron más de profesional de alto nivel que de jugador amateur. En la tercera vuelta del torneo, a pesar de que no se encontró cómodo con su swing y el resultado no acompañó en los primeros 15 hoyos, Adrían supo “jugar con lo que había” y aguantar el tipo, cerrando un resultado final que le dejaba con opciones de todo en la última jornada.
Él y su padre conforman un equipo en el campo, en donde está todo planeado y pocas cosas se imporovisan. Ambos juegan su papel, Adrían golpea la bola y su padre se encarga de que ejecute cada swing en las mejores condiciones posibles: agua y bebidas isotónicas para beber constantemente, el hierro 9 para relajar cuando no aparece el mejor swing, paraguas si hay lluvia,... Hasta el carro que llevaban llamaba la atención por su forma y contenido, todo, como ya digo, al servicio de Adrián Otaegui.
Alguien me comentó durante el torneo de La Coruña que su padre es adiestrador de perros. No lo sé, es algo que no he podido confirmar pero bien podría ser porque en esa clase de torneo es difícil para los jugadores tener a raya a los que vamos entre el público y mantener la concentración, pero gracias a su padre Adrían Otaegui se mantuvo todo el tiempo a lo suyo, a pesar de la gente. Incluso en la casa club o entrenando después de jugar el torneo, ellos seguían a lo suyo y metidos en su proyecto de victoria, en realidad, su camino hacia el European Tour.
Quizá le parece obvio o innecesario a algunos, pero me parece un buen momento para decir que muchos de los compañeros de profesión de Adrían Otaegui deberían aprender de su sistema y empezar a trabajar como este deporte requiere, si se quiere llegar a lo más alto. Mi experiencia me dice que una gran parte de los golfistas de alto nivel que he podido conocer viven engañados, creen que entrenan lo suficiente pero ni siquiera salen al campo cuando llueve o no saben cuales son los aspectos que deben mejorar, ni conocen su evolución a lo largo del tiempo.
Ahí tienen a Adrián Otaegui, un ejemplo a seguir por el trabajo bien hecho a lo largo del tiempo. Quien quiera saber algo más sobre él, puede pasarse a leer esta entrevista que le acaban de hacer.
En Fuera de Límites | Mario Galiano, el campeón educado
Imagen | Pablo Herrero


Comentarios
Me gusta mucho el post, el contenido y el enfoque, de hecho no había oído hablar de este chaval, pero le seguiré la pista a raíz de este post. Leyendo este post me ha venido la mente lo que comentaba Seve, sobre que la gente decía que Seve era muy borde en el campo, y él argumentaba que cuando salía del tee del 1 era como si estuviera en una burbuja metido, y que no veía ni oía nada solo la bola y la bandera. Quizás va en esa línea de máxima concentración y no dando lugar a que le afecten los factores externos (cosa harto difícil) ni el público, ni un avión, ni nada. Si este chaval es eso lo que trasmite habrá que tenerle muy en cuenta porque a este nivel todos le pegan bien a la bola, pero la diferencia entre los grandes y los buenos jugadores, radica justo en estos detalles...
saludos y felices fiestas a todos!!
Me gusta mucho tb el post sin embargo hay que tener cuidado con los padres y el golf. Ojalá no sea el caso de Adrián pero todos conocemos casos de profesionales,tanto jóvenes como seniors cuya evolución se ha visto afectada por sus progenitores. En este caso han alcanzado probablemente uno de los objetivos más difíciles, sin embargo ojo una vez Adrián este en el circuito. Si el padre ayuda, genial pero si entorpece... Existen pocos ejemplos en el mundo del deporte tan exitosos como el de Rafa Nadal y su tío, creo que son la excepción que confirma la regla. Es difícil abstraerse de la relación padre/hijo para llevarla únicamente al plano profesional, pero si así fuera, ojalá triunfen porque no debe haber nada más bonito que ver como tu propio hijo triunfa. SUERTE A LOS DOS!!! y FELICES FIESTAS PARA LA FAMILIA FdL!!!
A mí también me impactó bastante cuando lo vi en la Zapateira. Allí estaban las promesas del golf español, pero en él se notaba algo diferente a los demás.
Ya iba pendiente de verlo jugar, pues era el hcp más bajo de la competición (+3,5), pero independientemente del juego, lo que más me impresionó fue la actitud, la concentración, el equipo con su padre, etc...sobre todo teniendo en cuenta que era un chaval de 18 años.
Antes de una vuelta estaban apartados del resto del mundo en el putting green, corrigiendo algo en el putt de 1,5m plano. En un momento él hizo un comentario en bajito que no alcancé a escuchar. Su padre le dijo (léase con pronunciado acento vasco): "Aquí tú no estás para hacer ningún comentario eh?. Los comentarios los hago yo. Si quieres comentar algo yo me voy a la cafetería".
En ese plan.
Durante una de las vueltas, iba caminando de un green al tee siguiente y alguien le preguntó cómo iba. "No me acuerdo", respondió. No sentó muy bien la respuesta, se tomó como un desplante. A mí me dió la sensación de que la respuesta fue la que le salió de dentro, pues en lo último que podía permitirse pensar es en cuántas abajo iba, si iba líder, cuántas llevaba el segundo, etc. Lo único que tenía en su cabeza era el próximo golpe. Nada más.
En la escuela de clasificación, siendo el más joven y sin jugarse nada, ahí queda su 66 en el campo más difícil, el día que se jugaban el corte....y haciendo birdie al 9 y al 18 del stadium varias veces durante los 6 días, hoyos especialmente largos, sin ser él un gran pegador, restando golpes al campo con toda la presión mientras los demás sufrían especialmente en esos hoyos.
Ahora con la tarjeta en el bolsillo sólo le queda disfrutar y seguir aprendiendo, que con la edad que tiene, será mucho.
Aquí os dejo un par de videos que encontré por el móvil de su swing en el Cto. de España jugado en La Zapateira.
El primero, el Sábado en el hoyo 11, par 3:
http://vimeo.com/33991583
Y este otro el Domingo, drive en el hoyo 16:
http://vimeo.com/33992259
No comments...
En fin, a mí me parece de lo más respetable su actitud, o la de su padre, tienen un objetivo muy claro y para llegar a él sólo hay un camino. Porque a dónde quieren llegar, bromas las justas. Y eso hay que mamarlo desde prontito. Es una elección. Y a nosotros nos encantará tener a un "killer" español, ¿a que sí?
Habrá que seguirlo de cerca!
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