
¿Ha vuelto Tiger Woods o lo del domingo en Augusta fue solo un espejismo? Si uno se quiere informar en cualquier medio sobre golf esta pregunta revolotea en el ambiente. La razón: Tiger Woods es diferente. Es muy fácil comprobarlo, si Woods juega con opciones la última jornada de un torneo la audiencia sube como la espuma y si no lo hace… Nos falta algo.
Solo basta recordar el momento en que Tiger consigue encadenar birdie, birdie, eagle en los hoyos 6, 7 y 8 en la última jornada del Masters de Augusta. ¿Alguien creía que no podía ganar? Las reacciones pueden ser de rechazo o de alegría pero lo que uno siente cuando Tiger saca el puño después de ponerse cuatro bajo par en tres hoyos es completamente distinto a cualquier otro jugador: el rey reclama su trono, el poder de convicción por conseguir la victoria, la capacidad de remover las tripas de miles de espectadores… El domingo en Augusta Tiger fue capaz de hacer rugir un campo de golf mientras sacaba el puño hoyo tras hoyo, con gestos de rabia y esfuerzo. Competición en estado puro.










