
Hace ya un par de semanas en el programa Casa Club, de Golf +, tuvo lugar un debate muy interesante sobre lo que debieran ser los campos públicos y privados, saliendo nuevamente este tema ahora, por la inauguración ayer del nuevo Encin Golf, un campo en suelo público, pero construído y gestionado por una empresa privada, Desprosa, durante los cincuenta próximos años, acudiendo a dicho evento, Esperanza Aguirre, que por mucho que digan los medios, sí que pegó un driver (¿Callaway Octane?) y no una madera 5 como se lee en diversos medios.
A mi modo de ver, un campo público y un campo privado (comercial), tan sólo se debieran diferenciar en el origen del capital necesario para la construcción y puesta en marcha del proyecto,en buena medida, pudiendo dar lugar a campos públicos o privados donde fuese asequible jugar o campos públicos y privados donde pudiese ser todo un lujo jugar, todo depende del tipo y lugar donde se vaya a realizar, así como del futuro cliente que dicho campo esté buscando, pero tantos unos como otros, debieran ser rentables por si mismos, una cosa obvia, pero que a veces parece que se nos olvida.










