Quizá muchos no sepan lo que un buen ’swing’ pero lo que es indudable es que durante los últimos años (no más de diez) se han proyectado en la provincia 14 campos de golf, a los que a día de hoy, los amantes del deporte pueden acudir en León a cuatro: al Club de Golf de San Miguel del Camino, al Club de Golf El Bierzo, reinaugurado en 2000 por Luis del Olmo, en el término municipal de Congosto, o a los campos rústicos de Pobladura del Bernesga y Villapadierna.
Lo cierto es que la construcción de un campo del golf puede suponer, a priori, una gran inversión pero también grandes beneficios. El auge que este deporte ha conseguido los últimos años ha despertado el interés de muchos municipios que observan como estas instalaciones atraen no sólo a los vecinos, sino también a los foráneos, arrastrando así el desarrollo urbanístico en su entorno que podría paliar la despoblación que sufren los núcleos rurales.
Para establecer un orden cronológico, en 1999, el León Club de Golf completó un campo de ensueño, el campo de El Cueto en San Miguel del Camino, con 18 hoyos y 700 licencias adjudicadas e inaugurado en 1993. Iberdrola Inmobiliaria ha iniciado la comercialización de la promoción Golf Residencial Hoyo 2, dentro del León Club de Golf, compuesta por 30 viviendas y síntoma de la proyección que tiene esta zona verde en la capital. Pero antes, allá por 1990, un empresario libanés, Joseh Yunes, planeaba a comienzos de esta década la adquisición de terrenos para hacer un gran campo de golf en Benazolve, término municipal de Ardón; quería levantar el mayor complejo turístico residencial de la provincia.
El siguiente proyecto que se intenta abrir camino es el del Ayuntamiento de La Robla. Allá por junio de 2001, la Corporación municipal aprobó por unanimidad el plan del campo de golf en el valle de Fenar, una ambiciosa iniciativa que superaría los 200 millones de pesetas con la pretensión de firmar un protocolo de ayuda con la Fundación de Golf Castilla y León. En un principio, el Consistorio recibió subvenciones de la Junta por valor de 360.000 euros y se barajó incluso la posibilidad de recalificar 20 hectáreas rústicas. Sin embargo, comenzaron a florecer problemas como el planteamiento de la devolución de las ayudas concedidas por no poder indemnizar a los propietarios de los terrenos o la aparición de la deuda municipal -y ya nos situamos en 2004- donde se reclamaban 156.000 euros del campo destinados a otros conceptos.
La Junta Vecinal de Villarroañe dio por perdido en noviembre de 2002 de forma definitiva el propósito de construir un campo municipal que promovió junto con el Club de Golf Hierro III en unos terrenos de 57 hectáreas, propiedad de la Junta de Pastos que los cedía a la pedanía en usufructo por 50 años.
El próximo golpe de ‘proyecciones golfísticas’ conduce a Valencia de Don Juan y Villaquilambre. En la primera, una empresa promotora asturiana ha mostrado interés en la puesta en marcha de un campo de golf y servicios hosteleros complementarios, lo que abarcaría unas 70 hectáreas y una inversión inicial de 1.800.000 euros. Mientras, Villaquilambre se perfila como otro de los posibles destinos donde acudirán los golfistas -profesionales o no- en un recorrido de 42,48 hectáreas arrendadas a tres juntas vecinales: Villasinta de Torío, Villanueva del Arbol y Canaleja de Torío; estas noticias datan de noviembre de 2003.
Oteruelo, en enero de 2006, anunció su pretensión de impulsar un campo de golf en la zona que podría convertirse en municipal; si se ejecuta con éxito, sería el segundo campo municipal en la ciudad tras el que se construirá los próximos meses al norte de León, cuyo convenio también se suscribió a principios de año. Por este proyecto, ubicado en la carretera de Carbajal en el paraje denominado Renueva o Soto, León y Sariegos crearían un consorcio intermunicipal encargado de adjudicar la construcción de la segunda fase y firmar un convenio entre ambos Ayuntamientos para ampliar a 18 hoyos el futuro ‘green’. Tiempo al tiempo para ver en qué concluye este plan que, de momento, se erige como un serio proyecto, con inversión y apoyos suficientes para salir adelante.
En Pobladura del Bernesga, también municipio de Sariegos, muchos aficionados se dan cita para ensayar sus mejores ’swing’; un campo rústico donde han existido ciertos conflictos entre la Junta Vecinal y los habitantes del pueblo, por un lado, y los socios del Club Golf de Hierro III, que practican este deporte en un terreno comunal de 9 hectáreas, La Era, por 300 euros al año, cantidad que la pedanía considera ínfima. Este proyecto es una firme realidad al no haber alterado el terreno y no haber modificado el uso del suelo.
En Azadinos, finalmente, las últimas noticias se remontan al pasado verano cuando volvieron a reanudarse los trámites para iniciar las obras del campo de golf que abarcaría 12 hectáreas en el paraje Los Llamargos. Este proyecto no está exento de polémica puesto que el alcalde de Sariegos, Ismael Lorenzana, ordenó paralizar con anterioridad el trabajo de las máquinas alegando «infracción e ilegalidades»; bien es cierto que en la actualidad, según aclaró Lorenzana a este rotativo, ya se ha solicitado a la Comisión Territorial de Urbanismo el uso del suelo, rústico en un principio, que dio luz verde a la construcción.
Un campo de 9 hoyos, de características rústicas, se encuentra entre los centenarios robles de La Cota, un paraje de la Junta Vecinal de Villapadierna, donde practican el golf los amigos de entonces y miembros del Club Deportivo Golf La Cota ahora. Boñar, a principios de marzo, se convirtió en noticia por una reunión mantenida entre el presidente de la Diputación, Javier García Prieto y la alcaldesa, Virginia Blasco, donde se promueve un albergue náutico en el Porma y un campo de golf, iniciativa que se encuentra en fase inicial.
Por último, San Isidro. Si en los últimos días ha ocupado titulares por batir su propio récord de visitas, la Diputación prevé adjudicar en abril el campo de golf para iniciar las obras en verano, y diversificar así las ofertas de ocio en la zona. El futuro campo de golf tendrá un tamaño intermedio, es decir 9 hoyos frente a los 18 de El Cueto. Estará situado entre Salencias y el límite con Asturias abarcando una extensión de 70.500 metros cuadrados. La ejecución de esta infraestructura cuenta con un millón de euros incluidos en la partida presupuestaria de ingresos de la Diputación; el responsable del área de Turismo en el Palacio de los Guzmanes, Pedro Vicente Sánchez, precisó a El MUNDO / LA CRONICA que podría quedar una cantidad de 200.000 euros para desarrollar a lo largo del presupuesto del ejercicio siguiente.
Castilla y León suma en total con 32 campos de golf y el número de jugadores con licencia federativa ya ha alcanzado la cifra de 13.700, colocándose la Federación de Golf de Castilla y León como la sexta Federación Territorial; León, por su parte, contribuye con 1.500 licencias, concentrándose su mayoría en el Club Golf El Bierzo con 554 licencias y en El Cueto 707.
De momento, estos proyectos permanecen guardados en un cajón, o mejor, en el hoyo 18 del último green leonés que se construya.
Vía | El Mundo

