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En Galicia, además de aguardiente, marisco y meigas, hay campos de golf. Alguno de ellos enclavados en reservas de la biosfera como el Club de Golf de Lugo. Se trata de un campo bastante largo, de nueve hoyos, con calles anchas y muy agradable. En casi todos los hoyos entran en juego bunkers, lagos, ríos y hasta edificios que hacen que el juego sea todavía más interesante.
El primero de los nueve hoyos es espectacular e impresiona a un novato como yo: con el green ligeramente más alto que el tee de salida y portegido por unos robles que complican seriamente el segundo golpe y con un fuera de límites por todo el lado derecho de la calle resulta muy interesante. El hoyo dos, un par cuatro muy largo y con una calle anchísima, no ofrece demasiadas dificultades para llegar de dos a green y resulta un poco soso. Aquí se puede compensar algún encontronazo con las ramas del hoyo uno. El hoyo tres es bastante exigente. Tiene un río que corta por dos veces la calle y la bordea por la derecha, además, el green está en alto y tiene dos bunkers protegiéndolo, uno delante y otro a la derecha.
El cuatro es, junto con el nueve, mi hoyo favorito en este campo: un par tres de 201 metros en el que hay que evitar un roble justo delante de la salida, el río que rodea la calle por la derecha y el lago que se encuentra a la izquierda del green. El siguiente hoyo es un un par cinco muy largo (521 metros) y muy complicado, siempre bordeado por un río y fuera de límites a la derecha, con un dog-leg hacia ese mismo lado, un bunker a la caída del segundo golpe y un lago que protege el green por la parte delantera. El otro par tres del recorrido tiene el green en alto y un lago justo delante del tee. Hay que tener cuidado con el bunker que proteje la bandera, ya que es bastante profundo y puede resultar muy difícil salir de él, y con el viento, que suele soplar en contra.
Otro hoyo bastante largo es el séptimo. Lo peor que tiene es el acceso al tee, al que hay que llegar subiendo una rampa empinadísima, y la difícil salida entre las ramas de los robles, el resto del hoyo no debería resultar demasiado complicado para un jugador con experiencia. El hoyo ocho es un par 5 con doble dog-leg a la derecha. Un lago obliga a jugar corto y buscar un segundo golpe que nos deje la bola en la calle. El green está muy protegido con agua por ambos lados y bunkers por delante y por detrás. El recorrido termina con un par cuatro precioso y bastante complicado. La calle está bordeada por fuera de límites a ambos lados. A la izquierda de la calle, a la caída del driver, hay un bunker que, de entrar en juego puede complicar mucho el hoyo. El green está protegido por dos bunkers por delante y otro a la izquierda. Aquí conseguí mi primer par en un campo de verdad.
| Hoyos |
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
9
|
TOTAL
|
VC
|
VS
|
|
| Barras | blancas |
308
|
398
|
359
|
205
|
523
|
169
|
368
|
467
|
286
|
3083
|
74.4
|
124
|
| amarillas |
276
|
397
|
357
|
201
|
521
|
155
|
366
|
464
|
284
|
3021
|
73.8
|
122
|
|
| rojas |
237
|
337
|
327
|
173
|
437
|
130
|
291
|
395
|
245
|
2572
|
75
|
120
|
|
| Handicap |
9
|
7
|
11
|
13
|
1
|
17
|
5
|
3
|
15
|
-
|
-
|
-
|
|
| Par |
4
|
4
|
4
|
3
|
5
|
3
|
4
|
5
|
4
|
36
|
-
|
-
|
|
Goza de unas instalaciones muy cuidadas, pero los accesos son bastante malos y es difícil de encontrar.
Página oficial | Golf Lugo

